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El bloc del cartero

Presencias

Lorenzo Silva

Viernes, 09 de Enero 2026, 10:30h

Tiempo de lectura: 6 min

Siempre ha sido una pulsión de los hombres –y mujeres– pode- rosos la de estar presentes en la vida de los demás. En este siglo XXI, la pulsión se ha extendido al ciudadano común, que a través de las redes sociales aspira a ser centro de atención de personas desconocidas con un propósito más difuso –y menos rentable– que el que el poder lleva implícito. Sin embargo, estar presente, como bien constata el joven papa de Paolo Sorrentino, tiene sus desventajas y conlleva un menoscabo que puede llegar a convertir la ausencia en un bien codiciable. Presidir el Gobierno es, apunta un lector, un modo de hacer de acerico de la insatisfacción ajena. Que cada miércoles te vean en el hemiciclo, anota otra, puede resultar poco edificante. Y mandar en Hacienda... darte plaza como el fantasma cenizo de las Navidades.

LAS CARTAS DE LOS LECTORES

La felicitación de Montoro

Dicen las malas lenguas que el PP es un partido conservador: cuando gobierna, se empeña en no cambiar una coma de las leyes progresistas de los gobiernos socialistas. Quizá sea la excepción que confirma la regla, pero al PSOE de Pedro Sánchez se le puede llamar también conservador, pues mantiene una ley de 2013, iniciativa de Cristóbal Montoro, que grava el 20 por ciento a los premiados de la lotería de Navidad. De ahí que, gracias a la tibieza de Rajoy y al afán recaudatorio de Sánchez, cada Navidad recibimos la envenenada felicitación de Montoro.

Jesús Asensi Vendrell. Algemesí (Valencia)


Culpable, Pedro Sánchez

Suelo bromear culpando al presidente de todo lo malo: sea el clima u otras infinitas maldades que padecemos o contemplamos. Estaría por agradecer a Sánchez algunos de sus quehaceres para ver la cantidad de monstruos agazapados que solo necesitan un cebo para desplegar todo su potencial. Antes fue el felipismo,el guerrismo, ahora el sanchismo, como si unos no hicieran nada bien y otros, libres de pecados. Parecería que los demonios familiares de esta compleja España conspirásemos para que cada vez fuera más complicada la convivencia en un mundo que también parece necesitar 'salvadores, iluminados o locos/as' que venden mercancías, simplismos o aranceles que tantos millones de humanos compran o padecen. Debe de ser condición humana creer que los malos siempre son los otros. Qué desastre de humanidad.

Vicente Polidura Valle. Santander


Escuela para políticos

En los centros educativos a menudo se organizan salidas a talleres, observatorios de la naturaleza, pequeñas y grandes empresas, monumentos, museos o bibliotecas con el fin de estimular su interés y respeto por el entorno y la sociedad en que viven. Desde mi experiencia como docente, creo que hoy sería complicado llevarlos de visita a una sesión parlamentaria. Tendrían muchas preguntas sobre esa gente tan importante que nos representa y gestiona nuestro país: «¿Por qué se insultan? ¿Por qué algunos no dejan de mirar su móvil? ¿Por qué vuelven la cabeza o no escuchan cuando alguien habla? ¿Trabajan en equipo?, porque no parecen llevarse bien. ¿Se puede abandonar el trabajo y ausentarse cuando alguien habla?».  ¿Cómo explica esto una maestra a su alumnado acerca de quienes son responsables de gran parte de nuestras vidas? La escuela no es solo un lugar donde se trasmiten conocimientos: es un lugar donde se convive y se aprende a convivir, a respetar ideas, a debatir, a escuchar, a resolver conflictos y a trabajar en equipo; la cultura de la paz.  Quizá se debería crear una escuela para que algunos políticos lo repasen.

A. Porta. Cuarte de Huerva (Zaragoza)


     

Privación de libertad

Es como una sentencia que equivale a la privación de libertad en la disposición del dinero. Los datos recientes son inquietantes. En España, los hogares recurren cada vez más al crédito para gastos corrientes: el crédito al consumo alcanzó 110.545 millones de euros a cierre de septiembre, un aumento interanual del 10,1 %. En Estados Unidos se debate la posibilidad de hipotecas a 50 años para mejorar la accesibilidad a la vivienda. ¿El empleo personal aguantará medio siglo? Ambos fenómenos tienen un denominador común: hipotecar el futuro para sostener el presente. Endeudarse de por vida limita la libertad financiera, obliga a vivir permanentemente con cargas y condiciona decisiones vitales: cambiar de empleo, emprender o ahorrar. En España, el precio de la vivienda ha subido un 40% en la última década. No es solo un problema individual; refleja un modelo económico que prioriza el crédito sobre la solvencia y la planificación. Mientras se promueve el consumo financiado o se extienden plazos hipotecarios extremos, se corre el riesgo de crear generaciones atrapadas: trabajando para pagar y sin capacidad de construir patrimonio real. ¿Este es el futuro prometido? ¿Qué queda de aquel Estado de Bienestar tras la Segunda Guerra Mundial? ¿Somos conscientes de los riesgos que ello supone para el futuro?

Pedro Marín Usón. Zaragoza


Agravio comparativo 

Con una malformación congénita infradiagnosticada y una cadera con más vicio que un toxicómano en la puerta de una disco, me planto en el médico, con 50 palos y 7 operaciones de cadera, crujiendo no solo por el dolor sino por las recientes 5 fracturas. Dirigiéndome a paso burra a la farmacia estratégicamente ubicada junto al ambulatorio, veo el ayuntamiento de esta ciudad provincial, con su flamante parking privado en pleno centro y pienso en lo que duele andar y en las vueltas que necesito dar yo para aparcar, o en los trabajadores de los polígonos, con un transporte público extremadamente deficitario; y una cosa me lleva a la otra, y sigo pensando, que tengo que hacer lo inhumano para estar operativa en cinco semanas. Una por fractura. Es lo que hay. Soy autónoma.  Y me autocritico porque, con lo apañadica que es una, que lo soy, me tendría que haber sacado una O.P.E y en lugar de tener que adelantar la cuota de autónomos, IVA, seguros sociales y sueldos de trabajadores antes de cobrar a mis clientes… en cada operación habría tenido un año de baja, con el 100% de mi sueldo y 14 /15 pagas. Pero es que a una, le va la marcha. Decía Séneca, que cuando se juntan la preparación y la oportunidad, algunos lo llaman suerte. Pues será por suerte que tengo las aulas llenas. Y pienso en la tasa de absentismo del sector público, que es del 10%, la más alta de toda España y aunque he hecho de mi hobby mi vocación, sólo me quedan quedan cuatro semanas y media. Así que es por este y otros muchos agravios comparativos que me atrevo a decir sin temor a equivocarme, que no somos todos iguales ante la ley. No señor, los privilegios de unos pocos los pagamos entre todos y eso, sencillamente, no es justo.

Cristina Redondo. Correo electrónico


LA CARTA DE LA SEMANA

La misma sustancia

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+ ¿Por qué la he elegido?

Porque acaso sea la belleza, sobre todo lo demás, la misión a la que estamos destinados.

La misma sustancia. El azul cielo de las paredes del box no compensa la falta de luz natural, pero atenúa la luz blanca y fría de los fluorescentes del techo. La cama es, sin duda, la protagonista del espacio. Mi mano sostiene la tuya... Ya ha pasado poco más de un mes de tu ingreso en la UCI y ha sido una montaña rusa de emociones, con tus 'salvadores' de bata blanca y todo el equipo dándote en cada momento lo necesario para no dejarte ir. Pese a todo, la alegría de vivir sigue tirando de mí y, en los momentos difíciles, siempre dejo una grieta por donde pueda colarse. En el dolor también puede haber belleza porque, cuando uno tiende la mano y le corresponden, el sufrimiento se atenúa... Vivir es una aventura en la que cada uno hace su propio viaje y en el que, según vamos experimentando el constante devenir de las cosas, llegamos a ser conscientes de que todos estamos hechos de la misma sustancia.

 Silvia Berenz. Barcelona